Edición No 10           La Empresa en el Bolsillo  [1][2][3]

Autor: John Harold Rodríguez

Es casi injusto que los nuevos aparatos móviles, cargados de aplicaciones, servicios y tecnología de punta sean llamados simplemente teléfonos celulares.

Hace menos de un año, Mani Vara, experto de Intel nos describía un producto conceptual que Intel preveía para el futuro, denominado simplemente como el "Personal Server". Este equipo era algo más o menos un computador personal del tamaño de una PDA actual pero con la capacidad de almacenar toda la información del usuario. Toda la información. Desde datos de contactos personales, como correos electrónicos, archivos de texto, imagen, música y video, así como aplicaciones de entretenimiento y trabajo necesarios para su desempeño en el mundo conectado del futuro.

Este equipo, que no se planea sacar al mercado, no cuenta con un monitor, pero tiene la capacidad de conectarse a cualquier interfase que el usuario encontrara disponible con el fin de mostrar la información que el usuario necesite, la cual se puede ver desde un monitor, un televisor y que puede incluir desde fotografías, videos o alguna presentación profesional, hasta bases de datos corporativas, gráficos de flujo de trabajo, para no ir más lejos.

Pero no tardó más de un año cuando empresas como Nokia, Sony Ericsson y Motorola introdujeron en el mercado teléfonos inteligentes más potentes, con cámaras digitales y de video, sistema operativo más confiable y con capacidades de almacenamiento y procesamiento, similares a las que un computador de escritorio de punta ostentara hace poco menos de cinco años.

De hecho, los teléfonos móviles, han evolucionado rápidamente para dejar atrás sus simples funciones de comunicación de voz, gracias a la incorporación en su estructura interna de procesadores más robustos, mientras que las redes de telefonía celular comenzaban a entremezclarse con las redes inalámbricas, abriendo paso a la posibilidad de navegación.

Incluso podríamos pensar que las comunicaciones de voz, se convertirán en sólo una alternativa más, si tenemos en cuenta que los servicios de mensajería, tanto de texto como multimedia, se están convirtiendo en el eje del negocio en otras latitudes, principalmente en Europa y el Sudeste Asiático, donde estos servicios han superado con creces la transmisión de voz.

La tecnología 2.5G fue suficiente en estas naciones para dar inicio a la explosión de ofertas de servicios móviles, principalmente en Japón y los Países escandinavos, quienes se apoyaron en las mismas condiciones socioculturales de su población para incursionar en esta oferta. Así, los primeros experimentos sobre pagos de productos y servicios, envío de mensajes, correo electrónico y navegación por Internet, tanto a través de soluciones primarias como WAP o las más avanzadas como las basadas en .NET, J2ME y J2EE, permitieron su consolidación rápidamente.

Al ingresar la tecnología 3G y en particular la transición de GSM a la tecnología UMTS, que ofrece un mayor ancho de banda y mayor velocidad de transmisión de datos, quedó abierta la autopista para el desarrollo de servicios y aplicaciones móviles de próxima generación. Por otro lado, en los teléfonos inteligentes o smartphones (al integrar un sistema operativo, ya sea este Linux, PalmOS, Windows o Symbian), los servicios móviles se despliegan en amplio espectro que cubre mecanismos de entretenimiento e información hasta herramientas convencionales de productividad, tanto al interior de la empresa como desde ésta hacia sus clientes, proveedores y aliados de negocios. Pero la visión debe ser más ambiciosa, Horst Eberl quien fuera presidente de Siemens en el área de redes, comentaba que "el futuro de las redes y de los negocios está condicionado por los servicios y aplicaciones, los cuales requieren muchas mejoras en la red y esto significa que hay retos. En el futuro tendremos negocios móviles desde muchos aspectos diferentes, lo que significa la comunicación móvil, servicios de información móviles como reparaciones, emergencias, control, servicios telemáticos, etc. También habrá una oficina móvil como ahora, pero será mejorada por nuevas tecnologías, con mayor capacidad de transmisión de datos. El comercio electrónico en el futuro tendrá nuevos servicios inteligentes, así como el entretenimiento móvil".

Esto implica una nueva visión de varios conceptos que van desde la forma como se realiza y se atiende el trabajo, hasta la estructura organizacional de la empresa. Los servicios móviles son la tendencia y los empresarios deben prepararse para aprovecharlos y competir bajo las nuevas condiciones que éstos imponen.

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