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Autor:
John Harold Rodríguez
Es casi injusto que los nuevos aparatos móviles,
cargados de aplicaciones, servicios y tecnología de punta sean
llamados simplemente teléfonos celulares.
Hace menos de un año, Mani Vara, experto de Intel
nos describía un producto conceptual que Intel preveía para el
futuro, denominado simplemente como el "Personal Server". Este
equipo era algo más o menos un computador personal del tamaño
de una PDA actual pero con la capacidad de almacenar toda la información
del usuario. Toda la información. Desde datos de contactos personales,
como correos electrónicos, archivos de texto, imagen, música y
video, así como aplicaciones de entretenimiento y trabajo necesarios
para su desempeño en el mundo conectado del futuro.
Este equipo, que no se planea sacar al mercado,
no cuenta con un monitor, pero tiene la capacidad de conectarse
a cualquier interfase que el usuario encontrara disponible con
el fin de mostrar la información que el usuario necesite, la cual
se puede ver desde un monitor, un televisor y que puede incluir
desde fotografías, videos o alguna presentación profesional, hasta
bases de datos corporativas, gráficos de flujo de trabajo, para
no ir más lejos.
Pero no tardó más de un año cuando empresas como Nokia, Sony Ericsson y Motorola introdujeron en el mercado teléfonos inteligentes más potentes, con cámaras digitales y de video, sistema operativo más confiable y con capacidades de almacenamiento y procesamiento, similares a las que un computador de escritorio de punta ostentara hace poco menos de cinco años.
De hecho, los teléfonos móviles, han evolucionado
rápidamente para dejar atrás sus simples funciones de comunicación
de voz, gracias a la incorporación en su estructura interna de
procesadores más robustos, mientras que las redes de telefonía
celular comenzaban a entremezclarse con las redes inalámbricas,
abriendo paso a la posibilidad de navegación.
Incluso podríamos pensar que las comunicaciones
de voz, se convertirán en sólo una alternativa más, si tenemos
en cuenta que los servicios de mensajería, tanto de texto como
multimedia, se están convirtiendo en el eje del negocio en otras
latitudes, principalmente en Europa y el Sudeste Asiático, donde
estos servicios han superado con creces la transmisión de voz.
La tecnología 2.5G fue suficiente en estas naciones
para dar inicio a la explosión de ofertas de servicios móviles,
principalmente en Japón y los Países escandinavos, quienes se
apoyaron en las mismas condiciones socioculturales de su población
para incursionar en esta oferta. Así, los primeros experimentos
sobre pagos de productos y servicios, envío de mensajes, correo
electrónico y navegación por Internet, tanto a través de soluciones
primarias como WAP o las más avanzadas como las basadas en .NET,
J2ME y J2EE, permitieron su consolidación rápidamente.
Al ingresar la tecnología 3G y en particular
la transición de GSM a la tecnología UMTS, que ofrece un mayor
ancho de banda y mayor velocidad de transmisión de datos, quedó
abierta la autopista para el desarrollo de servicios y aplicaciones
móviles de próxima generación. Por otro lado, en los teléfonos
inteligentes o smartphones (al integrar un sistema operativo,
ya sea este Linux, PalmOS, Windows o Symbian), los servicios móviles
se despliegan en amplio espectro que cubre mecanismos de entretenimiento
e información hasta herramientas convencionales de productividad,
tanto al interior de la empresa como desde ésta hacia sus clientes,
proveedores y aliados de negocios. Pero la visión debe ser más
ambiciosa, Horst Eberl quien fuera presidente de Siemens en el
área de redes, comentaba que "el futuro de las redes y de los
negocios está condicionado por los servicios y aplicaciones, los
cuales requieren muchas mejoras en la red y esto significa que
hay retos. En el futuro tendremos negocios móviles desde muchos
aspectos diferentes, lo que significa la comunicación móvil, servicios
de información móviles como reparaciones, emergencias, control,
servicios telemáticos, etc. También habrá una oficina móvil como
ahora, pero será mejorada por nuevas tecnologías, con mayor capacidad
de transmisión de datos. El comercio electrónico en el futuro
tendrá nuevos servicios inteligentes, así como el entretenimiento
móvil".
Esto implica una nueva visión de varios conceptos
que van desde la forma como se realiza y se atiende el trabajo,
hasta la estructura organizacional de la empresa. Los servicios
móviles son la tendencia y los empresarios deben prepararse para
aprovecharlos y competir bajo las nuevas condiciones que éstos
imponen.
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